LA ODISEA

 


Y por fin ha llegado a la gran pantalla (y nunca mejor dicho lo de "gran" porque la película ha sido filmada en 70 mm con cámaras IMAX) la esperadísima "La Odisea" ("The Odyssey") de Christopher Nolan.

Obra maestra, cine a lo grande, espectáculo asegurado y espléndida adaptación de la obra homónima de Homero en la que se describe el tortuoso retorno a casa del heróico e ingenioso Odiseo, tras los diez años de la guerra de Troya. Un cíclope, gigantes, hechiceras, sirenas, una seductora ninfa y la furia de Poseidón se encargarán de hacerle la travesía casi imposible, mientras su amada Penélope teje y desteje lo que sería la mortaja de Laertes, padre de Odiseo, a su muerte, en un palacio abarrotado de pretendientes que optaban a la corona del rey ausente y de paradero desconocido. 

Rodada con la meticulosidad a la que nos tiene acostumbrado Nolan, responsable también del guión y producción, y acompañado por la magnífica música llena de épica del ya habitual en las películas del director ("Oppenheimer" y "Tenet"), Ludwig Goransson pone la guinda y ayuda a que el espectador quede absolutamente entregado a la historia absorbiendo la música casi físicamente, como si de un alimento se tratase. La película en conjunto rinde justo y fiel homenaje a la obra escrita hace 2800 años por Homero y sabe trasladar el cansancio, tristeza y añoranza del protagonista, así como su valentía, ingenio y falta de escrúpulos a la hora de acometer una guerra o una venganza. 

Obra grandilocuente que nos recuerda a las grandes películas históricas de los años 50 y 60, recurre a una narrativa trepidante, aunque no exenta de sentimentalismo, y que consigue humanizar a unos personajes que en realidad son héroes incontestables y dioses, de ahí la dificultad de su humanización.

Técnicamente extraordinaria, la cinta cuenta con la magnífica actuación de Matt Damon en el papel de Odiseo y Robert Pattinson que encarna al villano Antínoo, dotando entre ambos a la película de una fuerza que nos mantiene en tensión en algunas escenas que no desvelaremos, pero que acompañadas de la música de Goransson, van a hacer de ella un producto inolvidable.

No es imprescindible ver la película en un cine IMAX aunque sí muy aconsejable para disfrutar al máximo de la épica narrativa dibujada con precisión y fidelidad a la obra original por Nolan, del que nos atrevemos a decir que tanto su nombre como el de algunos de los participantes en el film van a ser mencionados en marzo de 2027 en el Dolby Thetre de Hollywood.

Puntuación: 5/5

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